Los investigadores explican que nuestros cuerpos son el hogar de
incontables microorganismos y los investigadores dicen que los
resultados de un análisis reciente de todo el cuerpo sobre estas
comunidades microbianas diversas podría finalmente revelar cómo los
cambios en estas comunidades pueden causar, o evitar, enfermedades.
Los científicos, dirigidos por Elizabeth Costello, analizaron
microbios de hasta 27 partes del cuerpo incluyendo los intestinos,
boca, oído, nariz y hasta 18 superficies de la piel de un grupo de
adultos sanos en cuatro ocasiones distintas.
Sus descubrimientos se basan en una investigación previa publicada
en 'Science' en mayo de este año y revelan que la localización del
cuerpo es esencial en la composición de las comunidades microbianas
que lo habitan, mucho más que la progresión del tiempo o la variación
entre las personas individuales.
Los autores descubrieron que algunas localizaciones de la piel,
como el dedo índice o la planta del pie, a menudo albergan una mayor
diversidad de microbios que los intestinos o la boca.
Sus datos acentúan el hecho de que nuestros microbios
personalizados del cuerpo permanecen relativamente estables a lo
largo del tiempo y que muestran patrones predecibles de crecimiento
en nuestro organismo.
En estudios posteriores, los investigadores trasplantaron
comunidades microbianas de un lugar del organismo a otro sitio, y de
una persona a otra, y descubrieron que los factores ambientales eran
incluso más fuertes en la forma de las comunidades microbianas en las
localizaciones de la piel grasas en comparación con las de piel seca.
Por ejemplo, los microbios del antebrazo no proliferaban tan bien en
la frente, pero los microbios de la frente se desarrollaban bien en
el antebrazo.