Se basa en un simple experimento, consistente en colocar
sobre billetes de francos suizos concentraciones variadas de
diferentes tipos de virus de la gripe conservados en
laboratorio, como el H3N2 y el H1N1, a fin de verificar si son
capaces de sobrevivir en ese medio y por cuánto tiempo.
No se sometió a esta prueba, por su peligrosidad y
dificultad de manipulación, el virus H5N1, responsable de la
gripe aviar, pero en principio nada impide extrapolar los
resultados a esta cepa de virus que resulta mortal en un 50% de
los casos para el hombre.
Manteniendo los billetes del experimentó a un mismo nivel de
humedad y a una temperatura constante de 22 grados, la
supervivencia del virus dependió de la concentración del cultivo
depositado sobre ellos.
Con una concentración débil, el virus H1N1 no sobrevive más
de dos horas. Con una concentración mayor, el virus H3N2, entre
otros, sobrevive entre 24 y 72 horas, y en presencia de
mucosidades (que pueden llegar al billete por los resfriados
asociados a la gripe) un tiempo aún mayor, que puede alcanzar
las 120 horas, es decir, cinco días.
Para saber si los resultados experimentales son válidos en
condiciones naturales, los investigadores extrajeron secreciones
nasales de 14 personas enfermas de gripe y los depositaron sobre
billetes de banco.
En siete casos el virus seguía presente sobre el billete al
menos durante 24 horas y en cinco casos hasta 48 horas,
resultados que parecen avalar la conclusión de que los billetes
(y lo mismo podría ocurrir con las monedas) pueden ayudar a
extender la gripe.