Miércoles 8 Septiembre 2010

Punto Crítico

...pretenden darles cursillos a los jubilados y a los dependientes leves y moderados para que se cuiden entre sí.

Al final va a resultar que la Ley de Dependencia es solo un cursillo para aprender a sacudirse el muerto porque, como la han aprobado corriendo pero sin pasta que la garantice, ahora intentan que les saquen las castañas del fuego las autonomías, los ayuntamientos y, naturalmente, los familiares de los dependientes; y menos mal que la mayoría de las personas con dependencia siguen cuidadas por esos familiares, porque sino esto iba a estar plagado de gentes abandonadas por las esquinas. No hay más que ver los datos: según la Encuesta de Discapacidad, al margen de otro tipo de personas con dependencia, sólo entre las personas mayores, más de dos millones necesitan ayuda para realizar sus actividades básicas de la vida diaria, como lavarse, vestirse, comer o caminar, pero según datos del SAAD, que depende del Ministerio de Trabajo, a 1 de febrero, solo a 583.000 personas con dependencia se les habían reconocido ayudas que no todas cobran aún, entre esas ayudas, casi 300.000 sueldos miserables de menos de 500 euros para los cuidadores familiares;...

03.03.2010
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 sueldos que pretenden vender como si fuera un regalo, cuando la realidad es que la bicoca es para porque le resulta mucho más barato pagar 500 euros a una persona que cuide de su familiar dependiente 24 horas al día, 365 días del año, que una residencia que le costaría entre 1.500 y 3.000 euros. Las peor paradas de este desbarajuste son las mujeres que según varios informes, el último de la Fundación la Caixa, constituyen el 83 por ciento de esos cuidadores familiares; son, mayoritariamente hijas o esposas de la persona cuidada y que no tienen trabajo remunerado. Lo malo es que las mujeres que se dedican a su casa y sus familias a tiempo completo se ha reducido a casi la mitad por su incorporación a la vida laboral o bien obligadas a buscarse el garbanzo que muchos maridos, en el paro, ya no pueden llevar; y aunque muchas de ellas siguen renunciando a sus trabajos para cuidar a familiares dependientes, cada vez son menos. Por eso ahora quieren que los nuevos pardillos sean los jubilados y las personas con menos dependencia. Como aquí estamos acostumbrados a cortar patrones y dejarlos sin coser, lo que les importa a algunos es ahorrarse el parné en dependientes para tirarlo en chorradas. Así que, como los familiares pueden dedicarles cada vez menos tiempo a sus dependientes, los mandamases, pretenden darles cursillos a los jubilados y a los dependientes leves y moderados para que se cuiden entre sí. Vaya que si a uno no le funciona una pierna y al otro no le funciona un brazo les van a dar clases para que uno complemente lo que le falta al otro; y si uno tiene 90 años y el otro 85, al de 85, como es más joven, le darán un cursillo con apuntes incluidos, para que sepa como cuidar al de 90 al que, seguramente lleva cuidando desde antes de que se le cayeran los dientes. Eso sí, mientras a unos los exprimen hasta dejarlos secos, el BOE 238 recoge como le sueltan a las sociedades gastronómicas vascas 7 millones, más de mil millones de las viejas pesetas, para apoyar y promocionar la cocina vasca y a sus cocineros de postín. Que vergüenza de paisanaje, oiga.

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