Dicen los expertos que casi el 30 por ciento de los casos de asma en España tienen relación con el trabajo; eso que sepamos, porque como solo uno de cada tres asmáticos está diagnosticado, a lo peor somos muchos más aunque no nos hayamos enterado todavía. No se trata de que sean alérgicos al jefe y que por eso se les corte la respiración, que habrá muchos casos que también, sino que el aire que respiran en sus puestos de trabajo está contaminado. Los más afectados están en fábricas e industrias y después en todos los lugares en los que se trabaje con barnices, pinturas, disolventes e incluso, y por otras causas, con harina, que hace polvo las vías respiratorias de muchos panaderos. Lo peor es que aunque el asma se conoce desde la antigüedad, solo se pueden suavizar sus efectos, porque todavía no han encontrado la manera de curarla, a pesar de que lo han probado casi todo. En el siglo XV, por ejemplo, a falta de medios, conocimientos y algo mejor, recomendaban comer huevos de rana y, lo que son las cosas, ahora seis siglos después, miles de estudios más tarde y cientos de miles de millones invertidos en estudios, van y nos dicen que las ranas y los seres humanos tenemos un montón de enfermedades comunes, entre ellas el asma, confirmando que ya en el siglo XV oían tiros aunque no supieran de dónde les venían.

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