Sábado 11 Febrero 2012

Punto Crítico

...ahora estudian como meter un apestoso huevo podrido en una pastilla.

La disfunción eréctil, o sea la impotencia sexual de toda la vida, es un problema que, según dicen los entendidos, puede llegar a traumatizar a quienes la padecen, pero siendo muy grave ese trauma y como le afecta a la autoestima, lo peor es que la impotencia puede ser un indicio de que las cosas del corazón andan muy mal, el primer aviso de que los afectados sufren problemas cardiovasculares, según estudios de la Universidad de Innsbruck en Austria; de la de San Rafael en Milán; de la Asociación Americana de Urología, el Instituto Médico de Salud Sexual de Minnesota o el Instituto Cardiovascular de la Universidad de Dresden. Cuentan que de los miles de casos de personas con disfunción eréctil que han estudiado, más del 50 por ciento presentaban altos niveles de homocisteína y proteína C-reactiva, que son unos marcadores que advierten de enfermedades del corazón. De hecho, el 71 por ciento de los pacientes estudiados que, además, habían sufrido una angina de pecho, habían experimentado disfunción eréctil un año antes de que el cardiólogo les diagnosticase su enfermedad cardiaca. Y es que, al parecer, cuando existe un daño vascular, las primeras afectadas son las pequeñas arterias como las cavernosas del pene, por eso la impotencia sería la avanzadilla del infarto y otros males del corazón.

28.04.2010
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Por eso recomiendan que a los primeros síntomas de disfunción eréctil, pasen, además, por la consulta del cardiólogo. Pero como la impotencia traumatiza tanto al personal, con permiso de la viagra y otros primos hermanos suyos, los científicos siguen estudiando opciones, algunas bastante curiosas. En Israel, por ejemplo, han cogido a un grupo de voluntarios que se estaban medicando para la disfunción eréctil; les soltaron unas cuantas tandas de ondas sonoras, al parecer indoloras, en sus partes y aseguran que pocas semanas después habían recuperado facultades y el 80 por ciento de ellos pudieron prescindir de la medicación. Otros echando mano de la apiterapia, poniéndoles a los afectados unas abejas en las partes nobles para que los piquen, se les soluciona el problema. Aunque produce dentera pensarlo, no es el remedio más bestia, porque desde universidades brasileñas y chilenas aseguran que el veneno de la araña viuda negra, que es capaz de tumbar a un elefante, hace maravillas y desde el Colegio Médico de Georgia, que lo mejor es la picadura de la araña del banano. Al parecer la picadura del bicho duele para caerse de espalda, el dolor puede durar una semana y una segunda picadura en ese tiempo puede ser mortal, pero dicen haber comprobado en laboratorio que tras el dolor insoportable, el pene recupera sus facultades. Visto lo visto, mejor será quedarse con los huevos podridos, porque desde la Universidad de Nápoles aseguran que el súlfuro de hidrógeno, que es un gas tóxico que emiten, posee un efecto vasodilatador sobre las arterias cavernosas del pene con lo que ingerido en pequeñas dosis, acaba con el problema. Como zamparse un huevo en malas condiciones puede producir una intoxicación de morirse, ahora estudian como meter un apestoso huevo podrido en una pastilla.

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