La disfunción eréctil, o sea la impotencia sexual de toda la vida, es un problema que, según dicen los entendidos, puede llegar a traumatizar a quienes la padecen, pero siendo muy grave ese trauma y como le afecta a la autoestima, lo peor es que la impotencia puede ser un indicio de que las cosas del corazón andan muy mal, el primer aviso de que los afectados sufren problemas cardiovasculares, según estudios de la Universidad de Innsbruck en Austria; de la de San Rafael en Milán; de la Asociación Americana de Urología, el Instituto Médico de Salud Sexual de Minnesota o el Instituto Cardiovascular de la Universidad de Dresden. Cuentan que de los miles de casos de personas con disfunción eréctil que han estudiado, más del 50 por ciento presentaban altos niveles de homocisteína y proteína C-reactiva, que son unos marcadores que advierten de enfermedades del corazón. De hecho, el 71 por ciento de los pacientes estudiados que, además, habían sufrido una angina de pecho, habían experimentado disfunción eréctil un año antes de que el cardiólogo les diagnosticase su enfermedad cardiaca. Y es que, al parecer, cuando existe un daño vascular, las primeras afectadas son las pequeñas arterias como las cavernosas del pene, por eso la impotencia sería la avanzadilla del infarto y otros males del corazón.

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