Los investigadores, dirigidos por Charles S. Grob, exploraron la seguridad y eficacia de la psilocibina, un alucinógeno con algunos efectos psicológicos similares a la dietilamida de ácido lisérgico (LSD), entre 12 adultos con cáncer en fase avanzada y ansiedad.
En dos sesiones de tratamiento de seis horas realizadas con una diferencia de semanas, los participantes tomaron cápsulas claras de psilocibina activa o un placebo en un orden aleatorio. Las respuestas fisiológicas como la presión sanguínea, la tasa cardiaca y la temperatura se midieron antes y después y otras medidas como evaluaciones de depresión, estado de ánimo y ansiedad al inicio y final de la sesión, un día y dos semanas después de la sesión y a intervalos mensuales durante los posteriores seis meses.
Los autores señalan que durante las sesiones de tratamiento se documentaron las respuestas fisiológicas y psicológicas y que no se observaron efectos psicológicos adversos derivados del tratamiento. Todos los participantes toleraron el tratamiento sin sufrir ansiedad grave o un 'mal viaje'. Además, las puntuaciones de ansiedad mejoraron en el primer y el tercer mes tras el tratamiento y una encuesta de ansiedad reveló que el estado de ánimo había experimentado mejoría dos semanas después del tratamiento y que era significativa tras los 6 meses.
Los investigadores concluyen que la fiabilidad y seguridad de la administración de dosis moderadas de psilocibina a los pacientes con cáncer avanzado y ansiedad es factible y segura.