Comenzar a hacer ejercicio a partir de los 40 o incluso entrado en los 60 años puede aportar "beneficios increíbles", así los octogenarios podrían duplicar su fuerza si realizan entrenamiento con pesas, según ha afirmado la doctora Angela Smith, ex presidente del Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte. La especialista ha subrayado que a estas edades "todavía se puede optar por el bienestar aeróbico, la salud ósea, la agilidad". Smith ha indicado que "existen numerosas evidencias de que entre las personas con artritis, las más fuertes padecen menos dolor y que ponerse en forma disminuye las posibilidades de tener cáncer", ha señalado la experta.

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