Miércoles 8 Septiembre 2010
Investigadores de la Universidad de Florida del Sur, en Estados Unidos, han descubierto que una proteína producida por el sistema inmune de los pacientes con artritis reumatoide puede proteger al cerebro frente a la formación de placas amiloides que provoca la enfermedad de Alzheimer. Estudios previos habían constatado que los afectados por esta patología reumática crónica tienen menos riesgo de desarrollar Alzheimer, si bien se pensaba que esta protección la obtenían gracias a los antiinflamatorios no esteroideos o AINES que consumen para proteger sus articulaciones.
Expertos en Radiología de Estados Unidos han solicitado a sus colegas que se reduzca el número de pruebas de imagen que se hacen en la práctica clínica por "innecesarias", por elevar los costes de la atención médica y por exponer a los pacientes a cantidades excesivas de radiación. "Algunos procedimientos por imágenes no son justificados, dado que son innecesarios para el tratamiento de los pacientes", indica William R. Hendee, del Colegio Médico de Wisconsin (EE.UU), quien aboga por "identificar y eliminar" los casos "innecesarios".
Comer arándanos y fresas, puede que también nueces, ayuda al cerebro a mantenerse sano durante el envejecimiento activando el mecanismo natural con el que el cerebro 'limpia' y 'recicla' las proteínas tóxicas vinculadas a las pérdidas de memoria por la edad y otros síntomas de deterioro mental. Así lo sugiere un estudio realizado por investigadores del Centro de Investigación sobre Nutrición Humana en el Envejecimiento, de Boston (Estados Unidos), del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y el Servicio de Investigación Agrícola (USDA-ARS, por sus siglas en inglés). Sus resultados se han presentado en el 240 Encuentro Nacional de la Sociedad Química Americana (ACS, siglas en inglés).
Beber agua antes de las comidas reduce la sensación de apetito y ayuda a las personas que están a dieta a perder mayor cantidad de peso, según afirman las conclusiones de un estudio clínico aleatorio elaborado por el Instituto Virginia Tech (Estados Unidos) y presentado en la 240 Reunión Anual de la Sociedad Química Americana, que se celebra estos días en Boston. La investigación contó con la participación de 48 hombres y mujeres a dieta de entre 55 y 75 años que se dividieron en dos grupos: uno que bebió dos vasos de agua (de unos 250 mililitros cada uno) antes de sus comidas y otro que no.
Investigadores del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson, en Estados Unidos, han descubierto que el consumo de alcohol hace que aumente el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer de mama como el lobular o aquellos con receptores hormonales positivos, según publica en su último número 'The Journal of the National Cancer Institute'. Aunque el consumo de bebidas alcohólicas está considerado como un factor de riesgo para el cáncer de mama en general, hay pocos estudios que examinen la relación entre esta ingesta y los diferentes subtipos existentes.