Durante el mismo, se presentaron datos del programa de ensayos clínicos LEAD, según los cuales "los fármacos basados en incretinas, son actualmente las terapias que han demostrado una mayor eficacia en términos de reducción de hemoglobina glicosilada en pacientes con diabetes tipo 2, concretamente liraglutida aporta disminuciones de HbA1c de hasta el 1,5 por ciento", explicó Jódar.
Según señaló el especialista, "el control de las cifras de HbA1c, o buen control metabólico, reduce la aparición y progresión de complicaciones crónicas que son las responsables de la pérdida de años de vida y del deterioro de la calidad de vida, por eso, se considera clave en el tratamiento de la enfermedad".
De hecho, afirmó que "por cada 1 por ciento de incremento de HbA1c, la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular aumenta en un 18 por ciento". Entre los motivos por los que los pacientes no tienen un buen control metabólico, este experto ha indicado que se debe a "un manejo demasiado pasivo y tardío de la enfermedad, la epidemia de obesidad que recorre el mundo desarrollado, la ganancia de peso que inducen muchos de los fármacos para la diabetes y la dificultad de nuestros pacientes para modificar sus hábitos y conseguir reducir su peso corporal".
Por su parte, el coordinador del Grupo de Diabetes de la Sociedad Valenciana de Medicina de Familia y Comunitaria (SVMFYC), el doctor Jorge Navarro, concretó que "las reducciones que aporta, de entre 1,2 y 1,5 por ciento, hace que estén en la gama de fármacos de eficacia alta".
Asimismo, destacó que "hasta ahora, para lograr esa eficacia, los fármacos antidiabéticos tenían dos elementos desfavorables: la aparición de hipoglucemias, por un lado, y el incremento de peso, por otro".
Igualmente, Navarro subrayó que el paciente con diabetes tipo 2 es "por sí una persona con obesidad o cercana a ella", lo que provoca "pequeñas señales de alteraciones cardiovasculares como puede ser aumento de presión arterial, de lípidos y finalmente aparece la diabetes".
La agregación de factores de riegos da lugar al síndrome metabólico, de hecho, según manifestó, "el 90 por ciento de los diabéticos tipo 2 tiene síndrome metabólico, el territorio donde la diabetes empeora".
Por ser el peso el elemento generador de esta alteración que aumenta la posibilidad de accidentes vasculares, indica que para estos pacientes sería fundamental reducirlo, así ha señalado que "que haya fármacos que puedan ayudar a perder peso es un dato novedoso e interesante".