La revista 'The Lancet' se suma a las dudas que en los últimos meses diferentes estudios y especialistas han arrojado en torno a la eficacia y seguridad de las terapias celulares aplicadas en corazones dañados por un infarto
Madrid, (EFE).- Instalar desfibriladores en lugares públicos, como aeropuertos o instalaciones deportivas, y en los domicilios de personas con enfermedades coronarias, reduciría en un 30 por ciento las muertes por infarto, según la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc). Los médicos intensivistas de la organización, que celebra en Madrid su congreso anual, demandan que Policía y Bomberos dispongan de estos aparatos, ya que los miembros de estos cuerpos son los primeros que acceden al lugar donde se ha producido el suceso. Juan Roca, presidente de Semicyuc, destacó que alrededor de 7.000 personas, de las 24.500 que fallecen de infarto de miocardio al año en España, podrían salvar su vida con estos dispositivos.
VALENCIA, (EUROPA PRESS) El cardiólogo del Hospital Casa de Salud de Valencia, Rafael Payá, afirmó ayer que "una cuarta parte de los infartos son silentes, no presentan síntomas y se descubren a posteriori, en alguna revisión o prueba". Asimismo, añadió que, de las tres cuartas partes de los infartos de miocardio restantes, "alrededor del 40 por ciento muere antes de llegar al hospital y, del 60 por ciento restante, la mitad presenta síntomas premonitorios como anginas de pecho", según informaron fuentes de la institución sanitaria.
BARCELONA, (EUROPA PRESS) El 30% de las interveniones quirúrgicas de corazón se realizan en pacientes diabéticos, según destacó hoy el director del Instituto de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Carlos Macaya, en el marco del XIX Congreso de Cardiología EuroPCR, que empezó ayer en Barcelona y finalizará el viernes. Según remarcó, las dolencias cardiovasculares constituyen la complicación más frecuente en los pacientes diabéticos, que tienen entre dos y cuatro veces más posibilidades de sufrirlas. "A pesar del tratamiento preventivo de la enfermedad coronaria en los pacientes diabéticos más del 50% van a tener una muerte cardiovascular", añadió el especialista.
MADRID, (EUROPA PRESS) Investigadores de la Clínica Mayo han probado una nueva técnica de cateterismo para cubrir orificios en el corazón que podría evitar a muchos pacientes la cirugía y a otros recuperar fuerza suficiente para superar procesos quirúrgicos posteriores. Las conclusiones de su estudio se han hecho públicas durante las sesiones científicas anuales de la Sociedad Cardiovascular de Angiografía e Intervenciones que se celebra estos días en Orlando (Estados Unidos). Este "parche" cardiaco permitió cerrar defectos en la pared que existe entre los ventrículos derecho e izquierdo en casi todos los pacientes, permitiendo a la sangre circular de forma normal de nuevo y revitalizar la circulación de regreso a los pulmones. Después de la recuperación, los pacientes pudieron regresar a su vida cotidiana.